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martes, 30 de julio de 2013

El espíritu de la danza

Body painting con estilo mehendi. Diana Castillo


En la danza árabe las manos decoran los movimientos y transmiten fuerza, alegría, emoción, entre muchas cosas más, pero en realidad van más allá de eso... las manos con sus movimientos dejan ver la verdadera y más pura expresión del espíritu de la bailarina, con las manos se resumen los movimientos de la naturaleza, los espirales, los círculos y las ondas fluyen y se proyectan para compartirse con el público que las recibe y así, a través de la danza de la bailarina todo el espacio se purifica y se carga con una nueva energía.

Pero así como transmiten y proyectan tantas cosas, así de difícil es controlarlas porque con el entrenamiento de la danza no sólo se fortalece el cuerpo y se aprenden movimientos, con el entrenamiento de la danza se amolda el espíritu, se doma y se potencia toda su belleza y en este proceso se fortalece.

Tal vez esta es una invitación para que cada uno encuentre el camino que los guíe hacia el conocimiento de su ser interior.

Gracias por leer.


martes, 23 de julio de 2013

Espirales de Julia

Espirales de Julia. Candongas en oro de 18k. Diana Castillo


Un buen espiral tiene que ser fluido, la curva por más de que es la unión de varias líneas rectas debe verse continua, las uniones deben ser invisibles a los ojos... por eso al calar, el ritmo debe ser constante, uno debe volverse oro para no romperlo sino para moldearlo, no hay que luchar contra la dureza de este metal precioso, hay que usarla para el beneficio propio... por eso los espirales son tan importantes, porque son formas suaves pero con ritmo, con carácter y sobre todo porque sugieren la presencia del infinito.



martes, 16 de julio de 2013

Tota

Tota. Pastel sobre papel. Diana Castillo

Este es uno de mis paisajes favoritos, un hombrecito quizo sentarse a jugar con la arena fría de la playa blanca de Tota y todavía me acuerdo del sonido del agua que se peleaba con el sonido del viento, casi no podíamos oír nuestras propias voces.



martes, 9 de julio de 2013

El cielo

Cielo de Isabela, Galápagos, Ecuador. Foto Diana Castillo. 2013


Ayer estaba pintando un cielo muy azul, sin sol, con nubes blancas y un viento muy veloz que las estiraba, era un cielo refrescante... y con la imagen de ese cielo en la cabeza me quedé pensando en todos los cielos tan bonitos que he podido ver y que por muy buena que sea la pintura o la fotografía, nunca van a poder igualar la magnitud de un momento exacto cuando los ojos ni siquiera son suficientes para ver y comprender tanta belleza, cuando nuestro cuerpo no puede resistirse y se abre para dejar que nuestro espíritu se alimente de la inmensidad y belleza de la naturaleza.

La imagen que comparto hoy es uno de esos cielos que no contentos con su presencia, también colorean partes del suelo.



martes, 2 de julio de 2013

A través de una lente



Anillo de tensión en plata con un citrino redondo de 6mm. Diana Castillo



Una de las cosas más bonitas de la joyería es la escala en la que se trabaja, se aprende a reconocer todo un universo en menos de un milímetro de distancia y como por arte de magia el tiempo se distorsiona y se extiende. 

La habilidad que el joyero desarrolla para pulir cada detalle de sus joyas se extrapola a su vida, presta mucha atención a los gestos y movimientos sutiles, detalles mínimos que seducen, que encantan y dan alegría a su vida por fracciones de segundo.

Después de mirar los metales y las piedras a través de una lente, ya nunca más la mirada del joyero volverá a ser superficial, pero en cambio, su mente se abrirá y así una montaña que era grande ahora no sólo se verá más grande, sino más profunda y con más historia, una persona ya no es sólo una persona, también es piel, colores y textura, es tiempo y experiencia.

Después de mirar la naturaleza a través de una lente, se siente y se vive la naturaleza con aumento, con más admiración y con más tiempo.