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martes, 11 de junio de 2013

Sobre la particularidad de los materiales...


Candongas anticlásticas. Plata 925. Diana Castillo



Cada material y cada herramienta tienen un sello único y personal, a medida que uno los trabaja va descubriendo cualidades, pero también limitaciones de cada uno. Esta es la magia de un oficio, uno no puede tratar a todos los elementos de la misma manera, en cambio, sí hay que darse a la tarea de entenderlos, darse el tiempo justo para familiarizarse con ellos y dialogar para llegar a un acuerdo entre lo que el material permite y lo que uno como artista quiere hacer con él.

Esto no es algo metafórico, en realidad cuando uno trabaja el material con la atención y el cuidado que se merece, él da señales sutiles sobre su comportamiento y sus posibilidades, como cuando uno calienta una lámina de plata y esta se pliega al calor, cambia de color y cede ante la llama, o como cuando la punta del martillo marca la superficie de una lámina, pero a la vez, la endurece. ¡Esto no es algo metafórico!

Hoy hablo desde el oficio del joyero y no porque lo domine, en realidad me falta un gran camino para llegar a este punto, simplemente es una de tantas perspectivas, pero cada uno desde su campo creo que puede dar fe de lo mismo, en este momento me viene a la cabeza mi hermana cuando habla de sus plantas y sus experimentos, o un fotógrafo cuando toma la lente de su cámara y la limpia con cuidado, en fin, cada uno tiene su propio arte... 

Pero lo que me fascina y no deja de sorprenderme es que siempre encuentro una relación directa entre los haceres cotidianos y la vida, es como si uno aprendiera a vivir y a relacionarse con el mundo y las personas a través del perfeccionamiento de su propio oficio.

Gracias por leer :)



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