Páginas

miércoles, 20 de marzo de 2013

La pintura de tubo


A veces me pregunto qué es el pigmento antes de ser usado en una pintura, podríamos a caso decir que incluso sin ser aplicado en un lienzo ya es un objeto artístico, o una obra de arte?

Primero, cuando está en el tubo, ni siquiera podemos verlo, no sabemos cómo es, la etiqueta nos muestra el color que representa ese tubo, pero el color de la pintura que lleva dentro nunca va a ser del mismo tono, es más, confiamos en que esa pintura contenida que permanece atrapada en el tubo es del color que la etiqueta nos promete, pero desde afuera del tubo no tenemos cómo saberlo. Luego cuando lo sacamos y lo vemos por primera vez sobre la paleta, evaluamos su textura, la consistencia, la cantidad de pigmento que contiene, cuán homogénea es la mezcla, entre otras características, esta es nuestra primera aproximación real al material. Hasta ahora no hemos hecho cambios en él, recién salió del tubo, sigue siendo el mismo pigmento.

Aún sin haber empleado el material en una pintura, ya tenemos una idea de lo que va a suceder, imaginamos cómo se va a comportar si se mezcla con otros colores, presumimos las condiciones en las que va a funcionar mejor y hemos destinado un lugar específico para ponerlo, también tenemos unos pinceles, unas herramientas que nos van a ayudar a disponer del material de la manera en que lo hemos pensado. No hemos manipulado el material, así que sigue siendo el mismo.

Pero al final, cuando tomamos la pintura en el pincel, entramos en una conexión extraña que no se puede describir con palabras, y en medio de sus condiciones de textura, consistencia, luminosidad, ligereza, transparencia, etc. vemos todo el campo de posibilidades que un único color contenido en un tubo nos puede ofrecer, y como en una especie de trance la pintura se empieza a desenvolver. A veces va por el camino que teníamos pensado y es dócil, pero otras veces va en contra y vuelve el trance una experiencia complicada y turbulenta. Al final, cuando damos por terminada nuestra pintura, más allá de las formas, lo que tenemos es una cantidad de pigmentos, materiales, pinturas dialogando entre ellas, cada una cumpliendo una función única y especial sin la cual el equilibrio del cuadro se perdería. A esta altura, el pigmento ha sido manipulado, probablemente se ha mezclado con otros, esto representa un cambio en el pigmento?

Entonces retomo mi pregunta, qué es el pigmento antes de ser usado en una pintura? y la cambio un poco, hay acaso alguna diferencia en las características del pigmento cuando está en el tubo, a cuando está en la paleta y a cuando está en el lienzo?

El material pictórico siempre es material pictórico, se use o no, pero cobra valor y se llena de sentido cuando se aplica en un lienzo, cuando se usa con una intención y entra en contacto con otros materiales que cuentan con sus propias características. Entre ellos, se potencian unos a otros, se acoplan, se integran y el resultado es una obra de arte, ni buena ni mala, ni bonita ni fea, es arte. Pero la diferencia no se da por haber sustituido el material, pues este sigue siendo el mismo que salió del tubo, el cambio se da a partir de la interacción con los otros elementos.

Y me pregunto si es que acaso no funciona igual con todos nosotros, cada uno está contenido en un tubo, aislado, cuando uno se da a conocer, otros pueden leer ciertas características en uno. Muchos creen saber cuál es la manera de entablar una relación, pero a la hora de la verdad las dinámicas son extrañas, misteriosas y tan envolventes que toda la perspectiva cambie radicalmente, al final, cada uno ocupa su lugar en la vida que hace el papel de un lienzo gigante e interminable, cada uno cumpliendo un objetivo específico gracias a sus características intrínsecas y a los cambios y adaptaciones que ha sufrido a raíz de la interacción con otras personas y condiciones, pero nada de esto sería posible sin esas características únicas que yacen en nosotros.

No puedo dejar de pensar que nosotros somos como la pintura del tubo y que tarde o temprano llegaremos a ocupar un lugar único y especial en el lienzo de la vida y la historia, sólo tenemos que darnos a conocer y permitirnos explorar nuevos horizontes para potenciar nuestras capacidades.

Nota adicional: si yo pudiera escoger qué pintura de tubo ser, escogería la dorada porque es transparente, pero irradia luz, es cálida pero no es dócil.




martes, 12 de marzo de 2013

El Nacimiento de Emanuel


¡Hoy celebro el milagro de la vida, nada puede ser más maravilloso y más perfecto!


Nacimiento de Emanuel. Cuaderno de Bocetos. 2013




martes, 5 de marzo de 2013

Beso espichado y apasionado

Beso espichado y apasionado. Acuarela sobre Papel. 10 x 15 cm. 2013

La inspiración viene de muchas maneras, se presenta cuando uno menos lo espera, a veces estás mirando algo y de repente lo ves diferente, es como un click, como un choquecito eléctrico que te estremece. Otras veces es una energía constante que te mantiene motivado y feliz. O una idea o sensación que no se quiere salir de la cabeza, que te perturba pero te mantiene inquieto.

No sé qué es la inspiración, ni de dónde viene, no sé si todo lo que nos "inspira" es bueno para nosotros, tampoco sé por qué a veces decide irse, en cualquier caso la inspiración es como una especia para el sancocho de nuestras vidas, le da sazón y yo me pregunto ¿por qué dejar pasar desapercivido aquello que nos inspira?

Siempre hay algo que nos mueve, que nos motiva, no necesariamente es un algo feliz, puede ser un algo complejo, triste, emocionante, atemorizante, pero ese algo le da sentido a nuestra vida y qué vacíos nos sentimos cuando no lo identificamos.

Ahora mismo mi inspiración la visualizo como una llama que vacila entre colores amarillos, naranjas y rojos, es una llama caliente pero no demasiado, baila dentro de mí y cada día que pinto crece más. Pero tengo que seguir pintando, tengo que seguir cultivándola porque sino se extingue, como dijo Picasso:

"La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando"

Es como un círculo vicioso positivo, entre más trabajas, más preparado estás para entender las señales que te llegan, esas gotas de inspiración que te motivan a seguir trabajando, entonces trabajas más y así sucesivamente. Si te sientes motivado, ponte a trabajar, si dejas  pasar el momento de inspiración, probablemente después no lo vas a recuperar y correrás el riesgo de pasarte al círculo vicioso negativo de no hacer nada porque no estás inspirado, y no te inspiras porque no haces nada.

Lo que quiero decir es que la inspiración es un elemento que no debemos subestimar, no lo es todo, pero sí es un aderezo muy interesante que le aporta enormemente a nuestra visión del día a día.

Con este beso espichado y apasionado quiero compartir una de mis grandes inspiraciones, el amor inmenso que existe entre mi esposo y yo. Y es una invitación a que cada uno reflexione sobre su propia inspiración.

Gracias por leerme

Diana