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martes, 12 de febrero de 2013

Pasos estratégicos para volverse...

Juan. Fotograma de una animación hecha sobre el mismo dibujo, cada nuevo fotograma necesariamente borraba el anterior. Dimensiones 50 x 70 cm.

Siempre hay una secuencia de pasos, un orden específico para hacer las cosas y llegar a un punto ideal, a la cima donde todos queremos estar para destacarnos y alcanzar el éxito. Siempre hay alguien que nos vende la fórmula mágica, la que sí funciona.

Yo misma llevo mucho tiempo encontrando el camino, entendiendo a dónde quiero llegar y trabajando en pro de eso, y debo decir que si no fuera por la ayuda de mi amado esposo que tiene una claridad que a veces a mi me falta, no habría podido entender, organizar y estructurar el camino para convertirme en aquello que quiero ser. Su fórmula no es la más perfecta ni me ha funcionado en un cien por ciento de las veces, pero me ha ayudado a dilucidar el camino para encontrar mi propia fórmula, aquella que se ajuste a mi personalidad, a mi oficio y a mi vida.

Así que hoy quiero compartir las etapas del proceso que yo he vidido hasta hoy y de pronto las que tengo identificadas en mi panorama, estos son los subprocesos que he llevado, no difieren mucho de los que otras personas refieren, en concepto es una estructura básica pero en esencia son muy diferentes porque los he apropiado, los he vuelto míos, los he usado para mi propio crecimiento personal y me he esmerado por aplicarlos en todas las esferas de mi vida. Eso es lo que cada uno está en todo derecho de hacer: Encontrar su propia fórmula para ser felices y vivir una vida plena.

Definir el objetivo

Hace unos años todo era como una gran nube negra que no me dejaba ver el camino que estaba delante mío y por mucho tiempo di vueltas dentro de ella sin un rumbo y sin saber a dónde ir, justamente ese era el problema, que no sabía a dónde ir. Lo bonito de esto es que nadie puede decirte a dónde ir, esta es una cosa que sólo tú puedes descifrar y tal vez este sea el reto más grande de todos.

¿Qué significa la felicidad para ti? ¿Qué significa el éxito para ti? ¿A dónde quieres llegar? lo ideal sería poder dar respuesta a estas preguntas con toda la honestidad posible, sin presiones o prejuicios sociales. Este es el momento de soñar y dejar que haya un mar de imágenes y sensaciones invadiendo la mente, es el momento para emocionarte pensando en lo que quieres alcanzar.

Con este ejercicio pueden salir mil ideas, unas muy interesantes, otras tal vez no tanto, algunas divertidas que te sacarán una gran sonrisa, lo importante es depurarlas hasta llegar a entender a dónde quieres llegar, en dónde te ves en el futuro, en 2 años, en 5, en 10... hay que ver cómo nos impresiona nuestra propia mente.

Reconocer nuestras capacidades

Pero tan importante como soñar, también es abrir los ojos y estar parados en nuestra propia realidad, reconocer nuestras fortalezas y debilidades, no hay que ser modestos en esta etapa, pero tampoco podemos ser condescendientes.

Todos tenemos capacidades y cualidades, habilidades, destrezas. Tenemos que identificar todas estas cosas y entender hasta dónde podemos llegar con ellas, si estas no son suficientes, podemos identificar qué nos hace falta para llegar hasta nuestro objetivo último.

De pronto al principio nos cuesta ver todo el panorama, pero con el tiempo vamos descubriendo todas nuestras herramientas y así en el proceso nos vamos empoderando de nuestro propio ser y vamos ganando fuerza. El ejercicio cada vez se va volviendo más emocionante, aunque no siempre fácil, eso depende de las fortalezas y debilidades de cada uno.

Lo que estoy haciendo ahora mismo

En un punto necesito entender y definir qué estoy haciendo para alcanzar mi objetivo, o si de hecho estoy haciendo algo en función de esto.

Para mí ha resultado ser totalmente fantástico el darme cuenta de que nada de lo que yo haga es absolutamente material, todo lo contrario, siempre hay un juicio, un criterio que se basa en mis principios y valores, en mi formación personal, emocional, en mi carácter, en mi concepto de lo que es bueno o malo. Aunque también muchas cosas las hago bajo la influencia del criterio y los conceptos de alguien más. Esto es algo inevitable, por lo menos en mi caso.

Así que en el momento de identificar qué hacemos, también es el momento de identificar qué nos gusta y qué no nos gusta, cuáles cosas queremos conservar y cuáles no.

Encontrar los pasos para volverse...

Dicho todo esto, resta lo más complicado pero también lo más emocionante una vez que es descifrado y es justamente establecer el camino para pasar de lo que soy y hago en este momento a convertirme en lo que quiero ser y hacer en el futuro de acuerdo a lo que yo misma definí para mí.

Esto, a mi modo de ver, es lo más exitante de todo porque una vez esté definido, entonces podré empezar a ejecutar ese plan de acción y cada tarea que cumpla me estará acercando un poco más a mi meta final.

No hay nada ni nadie que nos asegure que lo estamos haciendo bien, que estamos tomando las decisiones adecuadas, la única posibilidad es confiar en nuestro criterio. 

A veces hago pausas en el camino para reevaluar que aún esté de acuerdo con mis objetivos, con mis metas; cuando no estoy muy segura, sigo adelante, sigo trabajando, esperando que en el futuro cercano mis dudas e incertidumbres se aclaren.

En realidad no hay garantías de nada, pero siempre es mejor intentarlo y lo más bonito de este proceso es que cada uno en su individualidad podrá estar feliz y complacido consigo mismo, el sólo proceso es tan gratificante que ya es razón suficiente para estar feliz cada día y sentirse orgulloso de sí mismo.

Gracias por leerme,

Diana 



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